sábado, 18 de junio de 2011


Indira Gandhi

En un país tan tradicionalista, en el que muchos ven el nacimiento de una niña como un símbolo de infelicidad, la elección de Indira Gandhi como primera ministra constituyó un hecho histórico cuyo eco sobrepasó la India y retumbó en todo el continente asiático.
Indira nació en 1917 en la ciudad de Allahabad, a orillas del río Ganges, en el seno de una familia acomodada. Su apellido lo tomó de su marido, Feroze Gandhi, que no tenía ningún parentesco con Mahatma Gandhi.
Su padre, Jawaharlal Nehru, fue uno de los líderes independentistas que lucharon por el fin del dominio colonial británico, y ocupo el cargo de primer ministro de la India. En su infancia, Gandhi mostró una gran capacidad oratoria, talento del que había de sacar gran provecho en el futuro. En su juventud estudio en algunas de las mejores universidades de Suiza e Inglaterra.
Su carrera política comenzó con la independencia de la India en 1947. En los años cincuenta, Indira Gandhi ya era la mujer más influyente en la India. En 1964 falleció Nehru y su sucesor, Lal Bahadur Shastri, murió inesperadamente dos años después. En 1966 Indira Gandhi entró en la Historia al ser elegida por el Parlamento indio como nueva primera ministra.
Su gobierno aceleró la industrialización del país, incrementó la rivalidad militar con Pakistán y estrechó contactos con la URSS, lo que provocó el enfriamiento de las relaciones con Estados Unidos. En 1974, la primera ministra autorizó el estallido de una bomba nuclear en la región de Rajasthan, convirtiendo la India en el sexto país que lograba entrar en el denominado “Club Nuclear”. Meses después, Indira Gandhi suspendía las garantías constitucionales y suprimía la prensa independiente. ¿La razón? Según ella, era la única forma de luchar contra la corrupción, la crisis económica y la sequía.
La etapa de mano dura se mantuvo hasta 1977 en que la primera ministra decidió convocar unas elecciones en las que salio derrotada. Semejante golpe le costó a Indira Gandhi la expulsión del Parlamento y del Partido del Congreso. La caída en desgracia se agravó al ser acusada de abuso de poder, por lo que pasó una breve estancia en la cárcel. Pero la dama de hierro asiática resurgía de sus cenizas en 1980 al ganar las elecciones y recuperar su cargo de primera ministra.
En aquella década, India logró un lugar entre las quince naciones más poderosas del mundo. Tras afianzarse como líder de los países del Tercer Mundo, le fue concedida a Indira Gandhi la presidencia de la Conferencia del Movimiento de Países no Alineados.
Indira luchó incansablemente contra el nacionalismo sikh en el Punyab, ya que éstos querían un país confesionalmente sikh a través de la independencia del Punyab del resto de la India, al que llamarían Khalistan.
Indira organizó una maniobra militar llamada "Estrella Azul" (Blue Star) para detener a los nacionalistas Sikhs en su propio Templo Dorado de Amritsar, lo cual terminó en una gran matanza que dejó cientos de civiles muertos, y graves daños al templo, el lugar mas sagrado de los sikhs.
Los sikhs no le perdonarían este desagravio. Luego de escapar de dos atentados a lo largo de su carrera política, fue asesinada, acribillada por 31 impactos de bala, en su casa, a los tres meses de su reelección en 1984, por dos de sus guardias de seguridad Sikhs.

1 comentarios:

Odalis dijo...

Por lo que veo Indira Gandhi entonces tenia su cierto parecido con Fidel Castro, fue un poquito dictadorcita.